13 diciembre 2012

fringe

¿Os acordáis cuando Fringe era una serie pseudo-procedimental envuelta en una gran trama universal? Yo lo hago mucho últimamente.  ¿Qué queda de esos dos universos? Ni siquiera los personajes son los mismos, se convirtieron en una fusión entre ambas versiones de si mismos que tan solo aportaron a una nueva Nina Sharp demasiado sonrisas y lagrimas.

¿Os acordáis cuando nació el hijo de RedOlivia? Yo lo hago mucho últimamente.  Porque lo que estoy viendo en esta última temporada de Fringe,  es una historia que perfectamente podría estar partida de cero, sobre una invasión de unos calvos inexpresivos. Tan solo Peter tiene el privilegio, o el estigma, de ser el verdadero Peter, quizá porque, siempre, solo hubo un Peter.

Los de las cintas es de tralla, en serio , nos hemos pasado toda esta quinta temporada buscando esas cintas, viendo su calidad y amando cada día más a la alta definición.. ¿Para qué? Que si ahora hace falta un chirinbolo que da vueltas, que si ahora hace falta un imán que está en un camión que tiene una negra que parece sacada de Matrix, que si ahora esto y ahora lo otro, pero avance sobre el plan de Walter poca cosa. Es tal la sensación de perdida de tiempo que estoy empezando a mirar con malos ojos a mi adorado Walter Bishop.

¿Os acordáis de lo muchísimo que me gusto el final de la 2ª temporada de Fringe? Yo lo hago mucho últimamente. Estaba leyendo así por encima que acontecía durante el final de la  3ª y 4ª temporada, porque francamente, no recuerdo ni la mitad. Y es cuando acabo de caer en la cuenta, no me gusta Fringe, me gustó la trama que vimos en la 2ª y mediados de la 3ª temporada, la de los universos, la del Peter robado, la de Walter arrepentido, la de Nina Sharp mala, la de la vaca, pero esto que estoy viendo ahora no me gusta, ni me motiva, ni si quiera me entretiene, es más, me exaspera por momentos. Quizá debería dejar de verla y punto.

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