02 diciembre 2011

¡Yo soy Espartaco!


Mucho ha pasado desde aquel 22 de Enero de 2010 cuando Spartacus: Blood and Sand vió la luz por primera vez, la cadena Starz se ponía en boca de todo aficionado al prometernos una serie visceral, llena de sexo y violencia como solo una cable nos puede ofrecer.

Vi el piloto, y a pesar de tanta sagre y tanto croma, me parecíó interesante lo que Steven S. DeKnight tenía en su mente, entretenimiento puro y duro, una deleite para los sentidos, violencia desmesurada, sangre a raudales, el uso de la cámara lenta haciendo de cada combate un espectáculo, aderezado con desnudos y escenas de sexo que sonrojarían a más de una película X.



Pero todo este disfrute inicial, todo este alarde de composición visual llena de tonos saturados y músculos bien marcados, con paso de los capítulos, como una recompesa a la paciencia por ese algo más, Spartacus se convierte casi sin quererlo en una serie de intrigas palaciegas, todo el explendor y la posición que ocupan Quinto y Lucrecia con respecto a su Ludus, determina su posición con respecto al resto de nobles.

Las ansias de poder, y de superación social a cualquier precio van a determinar esta serie, y su magnifico final no hace más que hacerle justicia a una serie que ha sabido venderse como sexo, músculos y espadas para convertirse ante nuestros ojos en sexo, músculos y espadas pero con una trama paralela que ha sabido mantenerse a la altura.



Porque más allá de luchas entre gladiadores, nos encontramos ante una serie que ha demostrado como se pueden crear personajes viles y odiosos en cuyas manos se encuentra el devenir de esos otros personajes que parece que aunque su única misión sea batirse a muerte en la arena nos han regalado una temporada magistral.

Reciente está en la memoria de todos la muerta tan injusta de Andy Whitfield, y por eso me parece justo honrarle con este pequeño homenaje, porque gracias a él muchos de nosotros hemos podido gritar "Yo soy Espartaco" sin tener que remontarnos a Kirk Douglas. Por qué gracias a él hemos aprendido que una muerte digna solo se consigue luchando por la libertad.

4 frakkin' words:

Sopranismo Ilustrado. dijo...

Pienso igual, incluso me gusta más Dioses de la arena por esas intrigas palaciegas y vendettas estilo gangsteril. buen diseño diseño y la cabecera espectacular.

Dids dijo...

¡Gracias! :D La verdad es que la precuela de Spartacus ha sabido estar más que a la altura, y más sabiendo que desde un primer momento no estuvo planeada, me parece una visión perfecta del por qué de muchos personajes. ¡Todo un acierto!

Un saludo y muchas gracias por pasarte y comentar^^

OsKar108 dijo...

Yo la empecé a ver por cierta curiosidad por el estilo principalmente, y en eso pensé que se iba a quedar tras los primeros capítulos, pero solo un poco después la serie empezó a evolucionar en más intrigas, traiciones, segundas intenciones y demás y eso ya me enganchó muchisimo.
La precuela, ya se aprovechó de las virtudes de la 1ª temporada siendo más condensada y quizá mejor equilibrada, pero vamos, que ya hay ganas de ver la continuación (esperando que no se nos haga raro el cambio del actor, DEP).

¡Saludos!

Dids dijo...

La verdad es que le tengo mucho miedo al cambio de actor, debido más que nada a todo lo que hemos vivido junto a Andy Whitfield, pero confio en que nos presenten nuevas tramas y nuevos personajes que nos den al menos la mismo diversión que Quinto, Lucrecia y compañía.

Un saludo para ti tambíen y muchísimas gracias por pasarte y comentar^^

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